Gifts for Living 92: Refining the Method of Centering Prayer

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Gifts for Living 92: Refining the Method of Centering Prayer

As we gain experience and others also share their experience of their commitment to Centering Prayer it’s useful to return to it as likeminded people and with people who share somewhat of the same experience, from time to time in certain useful contexts like a retreat or a meeting or something similar because nothing is static in the spiritual journey and the tools that God gives us he expects us to refine them as time goes on. And sometimes to substitute other tools that are more appropriate for a more advanced or integrated state of mind or consciousness.So, there are no absolutes in this process and the Spirit it seems to me deals with each person in a unique way so that everybody’s spiritual journey, while in a certain continuity and communion with others, is basically a unique ride you might say. It’s God dealing with us as an individual without in anyway denying or to make sure that our experiences contribute to the building up of the whole body. So, there’s no such thing as a private spiritual journey. At the same time there’s no such thing as a collective substitution for the journey. It’s both at once. And so, if we really are on the spiritual journey, we are taking the whole of humanity with us, past, present and to come. In a similar way that Jesus in becoming a fully human being becomes everyone, and the deepest self of everyone.But for the moment let’s take a few glances at the basic instruction that we have been given and this becomes more integrated into our understanding and behavior as time goes on without necessarily changing the basic thrust. So, you say the same things basically in an introductory or a review of the method, but the same things don’t mean the same to people because they have their own perception of it now. And they’re integrating it into their experience in a way that is both in continuity and uniqueness. So, it may be hard to remember at times how you pray, or it can become so second nature that one enters into it from time to time briefly during the day. And this is an attraction that shouldn’t be resisted if you have the opportunity and freedom to withdraw inwardly from what’s happening.So, this is a process of change, and the change affects in some degree the method and maybe calls for some adjustment. If you recall the method consists of choosing a sacred symbol of one’s intention to consent to the presence and action of God. So, this could be one of three and we’ve normally taught the process with the emphasis on the sacred word because it seemed to us that the people we were addressing first in sharing the method would feel comfortable since they had a scriptural background and liturgical background and would have felt that a sacred word was like words in scripture that you listen to at ever deeper levels. And if people have done Lectio Divina which is a prayerful reading of scripture interrupted by inside reflections or expressions of gratitude, awe, or worship or simply enjoyment of the good things that you read about and that are offered in different parts of the sacred text.So, let’s take a look at those three symbols realizing that we could choose any one of them that we feel attracted to and I have noticed that people who have certain creative intuitive instincts or developed by studying and practicing art or crafts in various forms often have an attraction for the sacred breath rather than the sacred word. And I don’t know how you explain this or how you advise someone. They have to try it a little bit. Not too much because the main thing is to do it and all three of them are aimed at developing interior silence and overcoming the habits of a lifetime of constant commentaries and preoccupations and distractions and tormenting desires or simply the bombardment of thoughts coming from one’s immediate environment or the earlier parts of the day that are simply to be endured. And this is so distressful at times that one is very inclined to cut short the period of prayer and move on, but the essence is not in the psychological experience of good or bad according to human standards. There are particular emotional programs for happiness transferred to our spiritual journey or expressing itself even in our prayer.

Refinando el método de la Oración Centrante

A medida que tenemos más experiencia y que otros también comparten sus vivencias respecto de su compromiso con la Oración Centrante, es bueno volver a ella con personas con las que tenemos esto en común, y que comparten de algún modo la misma experiencia, de vez en cuando, y en contextos como un retiro o un encuentro o algo similar, porque nada es estático en el camino espiritual, y Dios espera de nosotros que, con el correr del tiempo, refinemos las herramientas que nos da. Y, a veces, sustituirlas por otras herramientas que son más apropiadas para un estado mental más avanzado o una conciencia más integrada.Así, no hay absolutos en este proceso, y el Espíritu, me parece, trata con cada persona de forma única, de modo que el camino espiritual de cada uno, si bien tiene una cierta continuidad y comunión con los demás, es esencialmente, podríamos decir, una travesía única. Es la forma en que Dios trata con nosotros como individuos, sin de ninguna manera negar que nuestras experiencias contribuyan a la construcción del cuerpo en su totalidad. Por lo tanto, no hay tal cosa como un camino espiritual privado. A la vez, tampoco es posible una sustitución colectiva para la travesía. Es ambas cosas a la vez. Y entonces, si realmente estamos en el camino espiritual, estamos llevando a toda la humanidad con nosotros, pasada, presente y futura. De la misma manera en la que Jesús, al volverse plenamente humano, se convierte en todos nosotros, y en el yo más profundo de todos.Pero por el momento consideremos la instrucción básica que nos ha sido dada y que se integra cada vez más, con el paso del tiempo, con nuestra comprensión y comportamiento, sin que necesariamente implique un cambio en el impulso básico. Decimos las mismas cosas en una introducción o en una revisión del método, pero las mismas cosas no significan lo mismo para las personas porque ahora tienen su propia percepción de ellas. Y las están integrando a su experiencia de un modo que es tanto una continuidad como algo único. De modo que, a veces, es difícil recordar cómo oramos, o se ha vuelto tan natural que entramos en ese estado cada tanto y brevemente durante el día. Y esa es una atracción a la que no deberíamos resistirnos, si tenemos la oportunidad y la libertad de retirarnos interiormente de lo que está sucediendo. Entonces este es un proceso de cambio, y el cambio afecta, de cierto modo, al método, y quizá pida algunos ajustes. Si recuerdan, el método consiste en elegir un símbolo sagrado de nuestra intención a consentir a la presencia y acción de Dios. Este símbolo podría ser uno de los tres posibles, y normalmente hemos enseñado el proceso enfatizando la palabra sagrada, porque nos parecía en un principio que las personas a las que nos dirigíamos se sentirían cómodas, ya que tenían un contexto bíblico y litúrgico, y sentirían que la palabra sagrada se asemejaba a las palabras de las Escrituras que escuchamos en un nivel cada vez más profundo, y también, si las personas han hecho Lectio Divina, que es la lectura de las Escrituras con actitud de devoción interrumpida por reflexiones interiores o expresiones de gratitud, sobrecogimiento o alabanza, o simplemente placer por todo lo bueno que leemos y que se nos ofrece en diferentes partes del texto.Miremos entonces estos tres símbolos, dándonos cuenta de que podríamos elegir cualquiera de ellos por el que nos sintiéramos atraídos, y he notado que las personas que tienen ciertos instintos, intuitivos o que han desarrollado, y estudian o practican arte o artesanías de distinto tipo, a menudo sienten una atracción por la respiración sagrada más que por la palabra sagrada. Y no sé cómo explicarlo o como aconsejar a alguien. Tienen que probarlo por algún tiempo. No mucho, porque lo principal es hacerlo, y los tres símbolos están destinados a desarrollar el silencio interior y a superar los hábitos de toda una vida de constantes comentarios y preocupaciones y distracciones y deseos torturantes, o simplemente del bombardeo de pensamientos que surgen de nuestro entorno inmediato o de partes del día anteriores, que debemos soportar. Y esto es tan perturbador, a veces, que nos sentimos inclinados a acortar el período de oración y seguir con nuestro día, pero la esencia no está en la experiencia psicológica de que haya sido bueno o malo según los estándares humanos. Hay programas emocionales específicos para obtener felicidad que se transfieren a nuestro camino espiritual o que se expresan aún en nuestra oración.