Surrendering to God: Forgetting Ourselves

English Transcript

A total surrender to the action of the Spirit which is delightful within the Trinitarian relationships of giving, but ultimately, [it is] the surrender of what is dearest, which is our idea of ourselves, or more exactly of our identity.  As Christ lets go of his identity as God on the cross, we are empowered in our powerlessness and weakness to let go of our identity insofar as we’re attached to any aspect of it, which includes our roles, our thoughts, our feelings, our talents, our personal history, our expectations, our relationships, our possessiveness.  In other words, it empowers us to imitate the total emptying or surrendering that takes place in God, which is not just emptiness, but which is making room for an infinite love that fills that emptiness.  In our case, emptying ourselves is primarily not a question of thoughts or feelings or particular perceptions, but of our attachments to ourselves.  So, it’s in forgetting ourselves and our expectations and letting go of whatever we over-identify with, of using the things of the world without using them, so to speak.

Semana de mayo 11 – Entregándonos a Dios: olvidándonos de nosotros mismos

Una total entrega a la acción del Espíritu, que es encantadora dentro de las relaciones Trinitarias de entrega, pero en última instancia es la entrega de lo que nos es más preciado, que es la idea que tenemos de nosotros mismos, o más precisamente de nuestra identidad. Así como Cristo dejo ir su identidad como Dios en la cruz, también nosotros recibimos el poder en nuestra impotencia y debilidad para dejar ir nuestra identidad en la medida en que estemos apegados a algún aspecto de ella, lo que incluye nuestros roles, nuestros pensamientos, nuestros sentimientos, nuestros talentos, nuestra historia personal, nuestras expectativas, nuestras relaciones, nuestra posesividad. En otras palabras, nos da el poder de imitar el total vaciamiento o entrega que tiene lugar en Dios, que no es meramente un vacío sino que es hacer lugar para un amor infinito que llena ese vacío. En nuestro caso, vaciarnos a nosotros mismos no se refiere básicamente a nuestros pensamientos, sentimientos o percepciones específicas sino a nuestro apego a nosotros mismos. Es al olvidarnos de nosotros y nuestras expectativas, y dejar ir aquello – no importa lo que sea - con lo que nos hemos identificado exageradamente, al usar las cosas del mundo sin usarlas por así decir