The Value of Spiritual Lineage

English Transcript

  Betty Sue Flowers:  Sometimes when I think of the world religions, they seem to be like the spokes of a wheel, all converging towards a center which is so similar in all the traditions, what I would call an esoteric or contemplative center.  And then as the further out of the spokes of the wheel you go, the more each religion takes on the attributes of its own culture, its own mythology, until at the farthest end of the spokes, they’re quite separated from the other ones.  But at the center, there’s such a common set, I would say even, of central insights and maybe even beliefs.  Does that make sense to you?  Has that been your experience?  What do other world religions have to teach Christianity, for example?
Fr. Thomas Keating: Well, each has its own particular revelation, or genius, or cultural contribution to make.  If you think of the great founders of all the religions as the prime force of every religion, it’s their experience, their extraordinary encounter with the Ultimate Reality that is the source and that constitutes the future essence of the tradition.   So, the tradition is the experience as it’s handed on.  Thus, in the Eastern religions, you have something that’s called a “lineage,” and the lineage is not only a teaching but it’s an experience that is passed on from generation-to-generation through some guru who is believed to have incorporated, embodied and assimilated or been assimilated by the same or similar experience as the founder.  And so, it’s that experience, that existential contact with the original spirit, that the guru has, which he received from his teacher or her teacher, and which has to be passed on if you’re going to maintain the tradition.  So, you cannot rely on books or rules to transmit the tradition. They are only a context or a social necessity to have somebody that has the container in which the tradition can be adequately passed on.

Semana de julio 27 – El Valor del Linaje Espiritual

Betty Sue Flowers:  A veces, cuando pienso en las grandes religiones, parecen los rayos de una rueda, ya que todos convergen hacia el centro, que es tan similar en todas las tradiciones – lo que yo llamaría un centro esotérico o contemplativo. Y luego, a medida que se separan los rayos hacia afuera, más adquiere cada religión los atributos de su propia cultura, su propia mitología, hasta que en los extremos de los rayos están muy separadas unas de otras. Pero en el centro hay un conjunto que todas tienen en común, yo diría, de percepciones y aun de creencias fundamentales. ¿Tiene sentido esto para usted? ¿Ha sido esa su experiencia? ¿Qué es lo que tienen que enseñar al cristianismo las otras grandes religiones, por ejemplo?   PTK: Bueno, cada una tiene sus especiales revelaciones, o excelencias o contribuciones culturales para hacer. Si pensamos en los grandes fundadores de todas las religiones como la fuerza primordial de cada religión, es su experiencia, su extraordinario encuentro con la Realidad Última, lo que es la fuente y constituye la esencia futura de la tradición. Entonces, la tradición es la experiencia tal como es transmitida. Así, en las religiones orientales hay algo que se conoce como “linaje”, y el linaje no es solo una enseñanza sino también una experiencia que se pasa de generación en generación a través de algún gurú, que se supone que ha incorporado, personificado y asimilado – o ha sido él mismo asimilado – por la misma o similar experiencia del fundador. Y por lo tanto, es esa experiencia, ese contacto existencial con el espíritu original que tiene el gurú, lo que tiene que ser transmitido si va a mantenerse la tradición. Es decir que no se puede depender de libros o reglas para transmitir la tradición. Es sólo un contexto o una necesidad social el hecho de tener a alguien que sea el continente en el que esa tradición pueda ser transmitida adecuadamente.